El
azúcar es un producto tan común en nuestro día a día que no somos conscientes de
la cantidad que consumimos y solemos crear falsos mitos sobre ese consumo.
Aquí
voy a desmentir algunos de los mitos más comunes que solemos pensar que son
ciertos.
1) El
azúcar moreno es mejor que el azúcar blanco. Pensamos que el azúcar moreno al
estar menos refinada es mejor que el azúcar blanco, pero el efecto de todos los
azucares en nuestro cuerpo es el mismo, pues todos se componen de glucosa.
2) Es
mejor usar edulcorantes artificiales. Los edulcorantes no son un sustituto del
azúcar, pues en ocasiones pueden ser aún más dañinas que el propio azúcar, y
además no ayudan a la pérdida de peso.
3) El
azúcar tiene las mismas calorías que las grasas. El azúcar es un hidrato de
carbono y estos aportan 4 kcal por cada gramo consumido, mientras que las
grasas aportan 9 kcal por cada gramo consumido.
4) Hay
que eliminar el azúcar de la dieta. El azúcar, conocido también como sacarosa
está formada en su composición por glucosa que es un nutriente esencial para el
correcto funcionamiento celular, es decir, no debemos suprimir por completo el
consumo de azúcar pero no podemos abusar tampoco.
¿CÓMO PODEMOS REDUCIR ESA INGESTA DE AZÚCAR?
Una
de las grandes preguntas que nos hacemos es que cómo podemos reducir o eliminar
esa ingesta de azúcar.
Bueno,
pues lo más importante es que lo hagamos poco a poco y no hacerlo radicalmente para
que así nuestro paladar se vaya acostumbrado.
Si
sois de tomar bebidas azucaradas como son los zumos de bricks, podéis sustituirlo
por piezas de frutas enteras, pues son muchísimas más sanas y son más
saciantes.
Se
debe limitar el consumo de productos como son los bollos, los dulces o los
lácteos azucarados (batidos). Es preferible que sean caseros y que se tome de forma
ocasional hasta que te acostumbres.
Por
ejemplo si eres de beber un Colacao para desayunar, Lucía Martínez (dietista-nutricionista)
recomienda mezclar el cacao puro con el azucarado y poco a poco ir subiendo el
porcentaje de cacao puro para poder disfrutar del verdadero sabor del cacao.
Y, por
supuesto, intentar evitar los platos precocinados y hacerte tu propia comida.
Si
queréis darle un toque dulce a los platos podéis optar por las especias, eso
sí, sin abusar.
Otro
de los factores importantes es evitar las excusas. Parece un factor irrelevante
pero si empezamos poniendo excusas como “no tengo tiempo”, podemos de caer en
la tentación de recurrir a los ultraprocesados. Tenemos la opción de poder
hacer la comida un día antes o incluso en un solo día dejar preparada la comida
de toda la semana, lo único que hay que hacer es reservarla y ya estaría.
En
conclusión, si de verdad quieres cambiar tu alimentación y te lo propones, podrás
llegar a conseguirlo con un poco de esfuerzo.
Espero que os haya servido de ayuda, y hasta entonces… ¡Qué aproveche!

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